La organización señala que uno de cada cinco estudiantes obtiene resultados insuficientes en ciencias, matemáticas y comprensión lectora La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) identificó una serie de desafíos que enfrentan los sistemas educativos y planteó prioridades para revertir el deterioro observado en el desempeño académico de los estudiantes. Entre las principales recomendaciones destaca la necesidad de establecer objetivos escolares exigentes, pero acompañados de una enseñanza que privilegie la profundidad sobre la cantidad. La propuesta consiste en enseñar menos contenidos, pero abordarlos con mayor profundidad para favorecer una mejor comprensión y aprendizaje. Otra de las prioridades señaladas es fortalecer las condiciones de trabajo de los docentes. Para ello, la OCDE plantea proporcionarles formación continua y reducir la carga de tareas administrativas, con el propósito de que dispongan de mayor tiempo para atender directamente las necesidades de sus estudiantes. Mayor participación de las familias La organización también llamó a involucrar más a los padres de familia en la educación, ante la percepción de un creciente desinterés por las actividades y desempeño escolar de sus hijos. Asimismo, la OCDE considera necesario despertar el interés de los estudiantes con mejores resultados científicos para que opten por carreras relacionadas con las ciencias y posteriormente se incorporen a profesiones de este ámbito. Otro de los puntos centrales consiste en destinar mayores recursos a las escuelas y alumnos que más los necesitan, con el objetivo de evitar que los estudiantes en condiciones de vulnerabilidad queden rezagados. Desigualdad social, un factor determinante Andreas Schleicher, director de Educación de la OCDE, destacó la relación entre las condiciones socioeconómicas de las familias y el desempeño escolar. Como ejemplo, señaló que en Alemania una parte importante de la brecha educativa se explica porque los estudiantes de contextos desfavorecidos suelen acudir a escuelas que también enfrentan mayores desventajas. De acuerdo con los resultados de las pruebas PISA 2025 citados por la OCDE, uno de cada cinco estudiantes de los países miembros obtuvo resultados insuficientes en ciencias, matemáticas y comprensión lectora. Diez años antes, la proporción era de aproximadamente uno de cada seis. Schleicher subrayó que la riqueza por habitante de un país explica únicamente una parte de las diferencias en los resultados educativos entre las naciones. El resto está relacionado, en buena medida, con la manera en que los gobiernos diseñan e implementan sus políticas públicas educativas. El especialista puso como ejemplo a países que, pese a contar con distintos niveles de recursos, han logrado utilizarlos de manera eficaz para mejorar el aprendizaje. Entre los sistemas con resultados destacados mencionó a China, Singapur y Corea del Sur. También resaltó el caso de Camboya, país que ha registrado una de las progresiones más importantes en las evaluaciones PISA. Desde su primera participación, en 2017, hasta 2025, sus estudiantes de 15 años incrementaron en más de 50 puntos sus resultados en ciencias, equivalente a un avance de más de dos años de escolarización. Para la OCDE, estos resultados muestran que mejorar la educación no depende únicamente de la cantidad de recursos disponibles, sino de cómo se distribuyen, cómo se utilizan y qué políticas públicas se implementan para garantizar que los estudiantes, particularmente los más vulnerables, tengan mejores oportunidades de aprendizaje. Compartir: Navegación de entradas Tensión en el Senado: Alfonso Cepeda retira carpeta sobre desapariciones del escaño de Enrique Inzunza ¡Golpe a “Los Zúñiga”! Operativo Enjambre desarticula parte de presunta banda dedicada al robo en carreteras