El gobernador afirmó que toda autoridad debe actuar con apego a la legalidad y garantizar las libertades y el bienestar de las personas. PUEBLA, Pue.- Sin respeto a los derechos humanos no hay democracia, advirtió el gobernador Alejandro Armenta Mier al señalar que el poder público tiene como obligación fundamental garantizar las libertades, la dignidad y el bienestar de las personas, bajo un estricto apego a la legalidad. Durante la develación de una placa conmemorativa por el 33 aniversario de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla (CDH Puebla), el mandatario sostuvo que las instituciones deben evitar que los derechos establecidos en la Constitución se conviertan únicamente en letra muerta y llamó a fortalecer una actuación pública centrada en las personas. Armenta Mier afirmó que su administración asume la responsabilidad constitucional de respetar, proteger y garantizar los derechos humanos, en concordancia con el artículo 3° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. “Estamos convencidos de que un gobierno democrático cumple con sus obligaciones a partir del ejercicio de los derechos; un gobierno tirano, dictatorial, violenta los derechos”, expresó. El gobernador destacó que el Plan Estatal de Desarrollo con horizonte al 2030 contempla la construcción de un Estado moderno, en el que las personas puedan ejercer plenamente sus derechos y contar con condiciones adecuadas para su desarrollo. Seguridad, justicia y desarrollo comunitario Como parte de esta estrategia, explicó que el Gobierno del Estado plantea tres ejes de acción, en coordinación con los poderes Legislativo y Judicial y los organismos autónomos: seguridad, justicia y riqueza comunitaria. Estos ejes, indicó, buscan generar mayores oportunidades, promover una distribución más equitativa de los beneficios del desarrollo y fortalecer una visión de inclusión social que coloque a las personas en el centro de las políticas públicas. Armenta Mier destacó además que la Bioética Social, incorporada como directriz del Plan Estatal de Desarrollo, retoma la visión del Humanismo Mexicano impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. En este contexto, consideró que las recomendaciones emitidas por los organismos de derechos humanos deben ser entendidas como herramientas para corregir prácticas, mejorar procesos y fortalecer el desempeño de las instituciones. CDH Puebla refrenda su papel como puente ciudadano Durante el acto, la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla, Rosa Isela Sánchez Soya, afirmó que el organismo tiene como prioridad colocar a las personas en el centro de sus decisiones y funcionar como un puente entre la ciudadanía y las instituciones. Sostuvo que durante años la relación entre sociedad y poder público estuvo marcada por condiciones de desigualdad, por lo que llamó a consolidar instituciones que entiendan que su principal responsabilidad es servir a las personas. “El poder público existe para servir a las personas, no para estar encima de ellas”, expresó. Sánchez Soya recordó que la Comisión estatal inició funciones el 6 de septiembre de 1993, luego de la creación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos en 1990 y de los organismos públicos de protección de derechos humanos en las entidades federativas. A 33 años de su creación, señaló que una institución de derechos humanos no se construye únicamente con leyes, oficinas o documentos, sino mediante servidores públicos capaces de escuchar, acompañar, investigar y atender a quienes requieren protección. Finalmente, llamó a las autoridades a asumir las recomendaciones de la CDH Puebla como instrumentos para corregir prácticas, mejorar procedimientos y fortalecer al Estado, con el objetivo de que el respeto a la dignidad humana forme parte de la vida cotidiana de la sociedad. Compartir: Navegación de entradas Armenta respalda Operativo Enjambre y advierte cero impunidad por nexos con el crimen Josefa Ortiz, referente de libertad y transformación nacional: Laura Artemisa García